Máquina Algebraica de Torres Quevedo

 

    Construida en 1894 por Leonardo Torres Quevedo, con la financiación de la Real Academia de Ciencias, gracias a la presentación de una memoria con la descripción de la máquina que permitiría resolver ecuaciones algebraicas.




Máquina Algebraica de Torres Quevedo

    Actualmente se conserva en la ETS de Ingenieros de Caminos de la universidad Polictécnica de Madrid.

    El objetivo de la máquina era la obención de manera continua y automática de valores de funciones polinómicas. Al tratarse de una máquina analógica, la variable puede recorrer cualquier valor (y no sólo unos valores discretos prefijados). Por ello, ante una ecuación polinómica, haciendo girar todas las ruedas representativas de la incógnita, el resultado final irá dando los valores de la suma de los términos variables, cuando esta suma coincida con el valor del segundo miembro, la rueda de la incógnita marcará una raíz.

    Esta máquina presenta dos innovaciones importantes respecto a las de su época: el uso de la escala logarítmica, que permite reducir a sumas la evaluación de monomios y los "husillos sin fin" inventados por Torres Quevedo.


Husillo sin fin



           volver al indice de máquinas