Wilhelm Schickard (1592 - 1635)

 

    Nació en Herrenberg (Alemania), estudió en la universidad de Tübingen hasta 1613 habiendo cursado teología y lenguas orientales.

    En 1613 fue nombrado ministro Luterano, cargo que ocupó hasta 1619 cuando pasó a ejercer de profesor de hebreo en la universidad de Tübingen.

     En 1631 cambió y empezó a enseñar astronomía en la misma universidad. Fue entonces cuando se ampliaron sus investigaciones al universo de las matemáticas; inventó numerosas máquinas como por ejemplo para el cálculo de fechas astronómicas. Otro campo en donde realizó progresos fue en la cartografía.

    Actualmente se reconoce a Schickard como el primero en construir una máquina mecánica de calcular, según consta en unas cartas enviadas a su a amigo Kepler en 1624, en donde le explica el diseño y funcionamiento de una máquina que había construido a la que denominó reloj calculante. La carta iba acompañada de varios bocetos, y explicaba que la máquina fue destruida en un misterioso incendio ocurrido en la casa de Schickard:

    "... Te haré en otra ocasión un diseño más cuidadoso de la máquina aritmética; en resumidas cuentas, mira lo siguiente: aaa son los botones de los cilindros verticales que llevan las cifras de la tabla de multiplicación, que aparecen a la voluntad en las ventanas de las correderas bbb. Los discos ddd son solidarios con ruedas dentadas interiores, de diez dientes, engranadas entre sí de manera que, si la rueda de la derecha da diez vueltas su vecina de la izquierda sólo da una; y que si la primera de la derecha da cien vueltas la tercera de la izquierda da una, y así sucesivamente. Todas ellas giran en el mismo sentido por lo que es necesaria una rueda de reenvío del mismo tamaño engranando permanentemente con su vecina de la izquierda, aunque no con la de la derecha, lo que requiere un cuidado especial en la fabricación. Las cifras marcadas en cada una de las ruedas se leen en las aberturas ccc de la plancha central. Finalmente, sobre el zócalo se encuentran los botones eee que sirven para inscribir en las aberturas fff las cifras que se hayan de anotar en el curso de las operaciones. Sería muy prolijo completar esta rápida descripción que se comprendería mejor con la práctica. Te había hecho fabricar un ejemplar de esta máquina por J. Pfister, que vive aquí; pero ha sido destruido hace tres días junto con algunas de mis pertenencias... en un incendio nocturno..."


Diseño de la máquina de Schickard

    Gracias a toda la información que dejó Schickard se ha podido reconstruir algunos ejemplares, habiendo uno, por ejemplo, en el Museo de la Ciencia de Munich.


Reconstrucción de la
máquina de Schickard